lunes, 30 de enero de 2017

Jack Dempsey: Un peso pesado entre los cíclidos


Jack Dempsey: Un peso pesado entre los cíclidos


 Todos conocen, o al menos han oído, la fama que tienen los ciclidos por su temperamento, sus continuas peleas y escaramuzas debido a su condición de territoriales. De hecho, quienes abordan acuarios de cíclidos realizan una exhaustiva investigación respecto a la territorialidad y compatibilidad de las especies que van a introducir. Pero si pensamos en aquellos que hacen la diferencia como “pugilatos”, seguramente incluiremos al Jack Dempsey como uno de los pesos pesados del acuario. En esta nota abordaremos las características de esta especie.

 También conocido como “Cíclido de ocho bandas”, debemos remitirnos a él científicamente hablando como Rocio Octofasciata, aunque su nombre popular lo obtienen  debido a su carácter violento y agresivo., asimilándose al boxeador  norteamericano Jack Dempsey quien fue campeón del mundo de los pesos pesados entre 1919 y 1926, siendo uno de los 10 mejores de todos los tiempos y famoso por ganar la mayoría de sus combates por K.O. en el primer asalto.

Distribución y Biotopo
 El Jack Dempsey (Rocio octofasciata) es una especie de cíclido que se encuentra ampliamente distribuida  en Centroamérica (de Honduras y Belize al sur de México), en concreto desde los ríos Papaloapán y Sarabia (México) al río Ulua (Honduras), pasando por Guatemala (ríos Chajmayic, Bonita, De la Pasión, Paujila, Icvolay, La Vegega, Secón, Juaquitún, Tenedores y Kilagua). Habita en zonas pantanosas, ríos de poco caudal o canales con agua cálida y turbia. Prefiere los fondos arenosos o fangosos, siendo estas aguas de movimiento lento, tibias y turbias. Estas aguas transportan una gran cantidad de maleza. Si bien no son sus habitas naturales, esta especie ha sido introducida en Australia, Estados Unidos y Tailandia, presumiblemente por malos acuaristas y criadores que permitieron la fuga de sus acuarios o piletas de cría.  
 Rio Papaloapán  en Mexico, uno de los hogares del Jack Dempsey





Morfología

 El Jack Dempse mantiene la típica morfología de los cíclidos, ovalado y corpulento, con el cuerpo comprimido lateralmente, con la línea ventral casi recta y grandes aletas dorsales y anales, terminadas en punta (principalmente en el macho) y que alcanzan la aleta caudal, que es redondeada. Las hembras mantienen algunas de estas características, pero no son exageradas como en el caso de los machos. En la naturaleza se han llegado a medir ejemplares adultos de hasta 30cm., pero en los acuarios, lo normal es que los machos suelan alcanzar alrededor de 20-25 cm. Tiene una base de colores que inician con una serie de tonalidades de gris oscuro y sus escamas terminan cubriéndolo con colores azules metálicos y dorados por todo su cuerpo. Además tienen la particularidad de presentar entre  7 u 8 bandas transversales claras que desaparecen por completo con la edad, pero que le otorga el otro nombre por el que se lo conoce entre los aficionados, “Cíclido de ocho bandas”. En época de reproducción sus tonos se tornan casi negros con sombras de un intenso azul metálico. Algunos ejemplares también pueden presentar en su coloración manchas de color turquesa débiles a un color púrpura oscuro-gris con muy brillante, azul iridiscente, verde y destellos dorados. Sus colores son alterados por situaciones de estrés.

El acuario para el Jack

 Las características del hábitat natural del Jack, hace que pensemos a la hora de armar el acuario, que este espécimen requiere de aguas neutras o ligeramente alcalinas y de dureza moderada a semi-dura.. Por esta razón deberemos mantener  un pH de 6-7 puntos, mientras que la dureza de agua deberá encontrarse entre los parámetros de  5-20 dGH. El rango de temperatura de 22-30° C. (72-86° F). Debe quedar muy en claro que estos peces no toleran bien las bajas temperaturas 
 Como son peces longevos (de media viven unos 10 años en condiciones óptimas), al momento de armar un acuario para estos inquilinos deberemos asumir esta responsabilidad y entender que es un acuario que debemos mantener por un largo tiempo. Debido a su tamaño debemos proveerle de un acuario amplio, mínimo 200 litros para un ejemplar, de 300 litros en adelante para una pareja. Resulta fundamental un sistema de filtración potente, con un filtro externo para acuarios de mayor capacidad que el volumen de agua que tenga nuestro acuario. Respecto a la iluminación:, adecuaremos la misma a las necesidades de las plantas que posea. 
 En tal sentido, el Jack suelen desenterrar las plantas y cavar en el sustrato, por lo que será conveniente que éste sea fino y evitar el plantado con ejemplares débiles. En el caso de optar por un plantado, estas deberán ser resistentes y plantadas en zonas protegidas por ejemplo cerca de los vidrios o en macetas, aunque esto no garantiza plenamente que no sean desplantadas. Rodear los tallos con piedras suele aumentar la protección de las estas. En última instancia deberemos optar por atar las plantas a las rocas y la decoración. En materia de decoración los Jack Dempsey son cíclidos americanos, por lo que al contrario de sus pares africanos estos disfrutarán de troncos y aguas con cierto grado de opacidad y taninos. Por otra parte es de suma importancia proporcionarles una buena cantidad de escondites y cuevas.


Comportamiento y Compañeros: 

 Su apodo lo describe muy bien, es un pez agresivo y territorial, siendo sólo los jóvenes quienes pueden convivir en grupo. Por su temperamento y tamaño resulta difícil establecer los compañeros para esta especie. Podemos juntarlo con otros peces de su misma talla y temperamento si disponemos del espacio necesario, pero no debemos nunca juntar la variedad salvaje con la Blue Dempsey, (de la cual hablaremos en otra nota) puesto que la Blue, por su temperamento más pacífico, sería víctima de los constantes ataques de la variedad salvaje. Por otra parte debemos tener en claro que todo pez que le quepa por la boca será parte de su dieta, incluso en época de cría combatirán ferozmente con cualquier intruso, aunque sea de un tamaño superior. Esto limita muchos las alternativas, por lo que es conveniente pensar en un acuario específico para una pareja, a lo sumo pensar en el cíclido convicto o un terror verde (si bien no son de la misma área geográficas), como una alternativa para la convivencia, pero teniendo en claro de generar muchas cuevas y colocar rocas para contribuir en un espacio amplio a que se delimiten los territorios.
Un Jack Dempsey disputando territorio con un Terror Verde


Alimentación:
 Por sus características es preferible alimentar a estos ejemplares con presas vivas, aunque también es cierto que se acostumbrarán con cierta facilidad al alimento comercial. El Jack Dempsey es carnívoro y en la naturaleza se alimentan de insectos, crustáceos y pequeños peces, por ende requieren una alimentación rica en proteínas, aceptará con gusto unas buenas raciones de gambas, mejillón o trozos de pescado. También pueden suministrarles gusanos, crustáceos, insectos, daphnias, corazón de res, hígado de pollo. Dentro de los alimentos del mercado podemos proveerles gránulos o escamas secas para grandes cíclidos. 
 Un Blue Dempsey, una versión mucho más pacífica que el Jack y del cual hablaremos en otra nota

Reproducción:

 El dimorfismo sexual de la especie que estamos tratando se caracteriza por el hecho que el macho presenta la aleta dorsal terminada en punta y más desarrollada que la de la hembra, la cual la tiene redondeada. Además, el macho es más grande y en época de reproducción sus máculas son más brillantes, y su color de fondo casi negro.
 El Jack es un ejemplar de mediana dificultad para su reproducción en cautividad, aunque para un acuarófilo con cierta experiencia, quizás le resulte más fácil sacar adelante la camada de alevines. Para contribuir a su reproducción deberemos mantener el acuario en las mejores condiciones posibles. En caso de tener a la pareja (la cual debe ser adulta sexualmente), en un acuario con otros ejemplares, deberemos separarlos en un acuario aparte, en caso de ser los únicos habitantes del acuario acondicionaremos este. Sus puestas se realizan en espacios abiertos y la relación es del tipo “familiar nuclear”, por esta razón en el acuario de reproducción colocaremos unas piedras planas en el fondo y grava, ellos decidirán si utilizan una piedra para poner los huevos o cavan un agujero. Una vez que hayan definido el lugar de desove, la pareja comenzará a limpiar la superficie de la piedra o a cavar el sustrato para hacer un agujero donde la hembra pondrá los huevos que luego fecundará el macho. El comportamiento del macho respecto a la hembra puede ser muy agresivo y rudo, y hasta muy duro en su comportamiento, a tal punto que cuando la hembra ya no quiere aparearse más puede llegar a matarla. Por eso es conveniente que en todo caso tengamos preparado un acuario alternativo para retirar a la hembra en caso que el macho la esté agrediendo mucho, donde podamos depositarla para su recuperación.
 Como la mayoría de los cíclidos, muestran cuidado parental importante: ambos padres ayudan a incubar los huevos y guardan las crías cuando nacen En general los Jack Dempsey son buenos padres, aunque es posible que si son primerizos descuides y hasta la abandonen por falta de experiencia. Cuando decimos que son buenos padres hablamos que tendrán actitudes de protección de la puesta, nos referimos a que será normal ver al macho ubicarse por encima de la puesta para resguardarla. Incluso cuando alguien los molesta, el macho se pone enfrente del vidrio como queriendo obstruir la visión de los huevos, casi de frente contra el observador. Deberemos tener cuidado con reiterar esta situación ya que los Jack pueden sentirse amenazados y descuidar la puesta, incluso hasta comerse los huevos.
 Cuando nacen los alevines mantendrán en un principio la misma actitud de protección. Es habitual que transladen a los alevines, una vez que han eclosionado, hacia otro lado del acuario. Buscarán ocultarlos, o bien sobre la arena o construyendo una depresión que puede llegar hasta el vidrio del fondo del acuario, y ahí depositarlos. Si se los molesta pueden cambiar los huevos a otra nueva depresión, siempre más oculta que la primera y así hasta que los alevines empiezan a nadar. Llegará un momento donde el macho considera que ya son mayores para cuidarlos (o deciden hacer una nueva puesta y los alevines "antiguos" les molestan) y los persigue, incluso queriendo matarlos si no hay espacio suficiente en el acuario. Generalmente esto ocurre cuando los alevines miden cerca de un centímetro.

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